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MS-MA-41 Prototipo 3D para la obtención de biomasa a apartir de C. vulgaris


Categoría: Medio Superior (Preparatoria)
Área de participación: Medio Ambiente

Equipo: Energeia vulgaris

Miembros del equipo:
Diego Pérez Figueroa
Valeria Abigail Pérez Soto
Gloria Lizette Orduña Méndez

Asesor: Juan Manuel Bautista Quiroz

Escuela: Bachillerato Centro de Estudios e Investigación Rudyard

Resumen

Las algas microscópicas ofrecen una amplia gama de posibilidades para la obtención de nutrientes, fuentes biocombustibles y diversas biomoléculas con usos y aplicaciones en sectores tales como el ambiental y el energético. La versatilidad de ciertas algas microscópicas, tales como Chlorella vulgaris permiten que se pueda explotar de manera eficiente por su fácil mantenimiento, alta tasa de reproducción y eficiencia metabólica. En ese sentido, la eficiencia de producción a bajo costo requiere que se construya un biorreactor compacto que permita su versatilidad en funcionamiento y mantenimiento. La propuesta consistió en construir un prototipo con tres cilindros que permitieran la inyección de ácido acético a un contenedor con bicarbonato de sodio para producir CO2, mismo que sería mezclado en un último cilindro con el cultivo. Para su diseño y construcción se emplearon tres programas de software libre, Feecad (para el diseño del dispositivo), Ultimaker cura (para la impresión 3D del dispositivo) y Arduino (para programar los comandos). El prototipo permite controlar tanto los intervalos de adición del ácido acético como el tiempo del homogenizado del cultivo en condición de latencia, adicionalmente, un cargador autónomo permite que su funcionalidad se mantenga constante durante un tiempo mayor a 50 horas ininterrumpidas en intervalos de 10 minutos por ciclo. Dada su eficiencia se procederá en una segunda etapa a iniciar con el proceso de cultivo de Chlorella vulgaris, estandarizando parámetros tales como el tiempo de cultivo, cantidad y tipo de nutrientes, para determinar el rendimiento de biomasa que se pueda llegar a obtener.

Pregunta de Investigación

¿Será posible implementar un sistema biorreactor para el cultivo de microalgas que cumpla con criterios tales como fácil manejo e implementación, bajo riesgo de contaminación, autónomo, costo accesible y eficiencia de producción de biomasa?

Planteamiento del Problema

Actualmente se está viviendo una crisis ambiental que está comprometiendo severamente a los ecosistemas y, por ende, a los seres vivos que habitamos en él, derivado del uso desmedido de fuentes energéticas contaminantes.

La producción natural de energía es un fenómeno alternativo que se ha estado trabajando mucho en la actualidad con el aprovechamiento de factores abióticos tales como el aire, el agua y la luz, al grado de que la gama de proyectos existentes para mitigar el impacto ambiental es muy diversa.

Últimamente se ha recurrido a emplear organismos vivos capaces de producir biomasa y energía con base en fuentes nutricionales básicas y con equipos que permiten hasta cierto grado, su autosuficiencia, tal es el caso de Chlorella vulgaris, un alga microscópica, capaz de generar dichos productos con una alta eficiencia que supera incluso a las plantas dado que se fundamenta en el proceso metabólico de la fotosíntesis (Gómez y Liliana, 2007). Empero la eficiencia de dichos equipos se ve comprometida por los costos de los mismos, de ahí que un sistema eficiente implicará un mayor costo a diferencia de un sistema sencillo que será más barato, pero con mayor riesgo de contaminación, de ahí una baja eficiencia.

Poder proponer un sistema eficiente de fácil uso y de bajo costo implica que debemos conocer ampliamente a nuestro organismo modelo, sus demandas nutricionales, su sensibilidad a los factores abióticos a los cuales será sometido y, por supuesto, los beneficios que nos brindará en materia ambiental y biotecnológica.

Antecedentes

Las algas 

Las algas son un grupo de organismos acuáticos con metabolismo autótrofo que presentan como pigmento fotosintético primario a la clorofila «a», característica que comparten con las plantas superiores. Hay dos palabras antiguas relacionadas con el estudio de estos organismos: alga proveniente del latín, que significa «planta acuática», y phycos, proveniente del griego, que significa «planta marina» (Dreckmann, Senties y Nuñes, 2013). Estas comparten una serie de características comunes que las han mantenido como una gran agrupación artificial (polifilética).

Tipos de Algas

Se les puede encontrar en dos niveles de organización celular: procarionte y eucarionte.

Dada sus circunstancias organizacionales, es evidente que su estructuración puede darse en condiciones unicelulares e incluso pluricelulares, de ahí que podemos encontrar una gama morfológica funcional y adaptativa bastante amplia. Con base en el autor Jorge González en su artículo «Las algas de México» publicado en el año de 1987 en la Revista Ciencias, las algas son clasificadas acordes a su estructura y parentesco, de ahí que podemos encontrar diversas divisiones taxonómicas tales como Cyanophyta, Rhodophyta, Chrysophyta, Xanthophyta, Bacillariophyta, Phaeophyta, Euglenophyta, Pyrrophyta y Chlorophyta. Esa última destaca por tener formas unicelulares, coloniales, filamentosas que cuentan con porciones erectas y postradas, además de que abundan en ambientes dulceacuícolas y en zonas litorales marinas.

Las algas microscópicas

Son organismos que carecen de raíz, tallo y hojas, por lo tanto, su morfología es unicelular. Se pueden localizar en medios acuáticos, formando así el fitoplancton. Su fotosíntesis les permite liberar una gran cantidad de oxígeno a la atmósfera (Reina, 2000).

Antecedentes del uso de las microalgas

En 1980, el microbiólogo holandés Beijerick estableció cultivos puros de una microalga de agua dulce perteneciente a la División Chlorophyta: Chlorella vulgaris. Más tarde, en el año de 1919, Otto Warburg consiguió en laboratorio cultivos densos de Chlorella, e introdujo la idea de utilizar estos cultivos como una herramienta de trabajo en el estudio de la fotosíntesis. Los cultivos de microalgas han sido estudiados por numerosos investigadores, observándose que, bajo condiciones de cultivo adecuadas, especialmente a una intensidad considerable de luz, son mucho más productivos que las plantas superiores o las células fotoautótrofas aisladas (Gómez y Liliana, 2007).

Chlorella vulgaris

El vocablo se compone de la palabra griega chloros que significa verde y el sufijo diminutivo ela que significa pequeño. Cuentan con una supervivencia notable, la cual, se debe a dos características fundamentales, la primera es la alta resistencia de su pared celular (la cual, es capaz de coexistir en lugares con concentraciones altas de pesticidas, toxinas y metales pesados) y la segunda, es su alta tasa de reproducción (Taule, 2020).

En C. vulgaris se encuentran presentes distintos componentes entre los que destacan, las vitaminas A, C, D, E y la K; La tiamina (Vitamina B1), la pirodixina (Vitamina B6), el ácido fólico y la vitamina B12; Minerales como: el fósforo, el calcio, el zinc, el hierro y el magnesio; El Inositol (alimento de las bacterias probióticas presentes en el organismo humano) y; Los ácidos grasos Omega 3 y Omega 6 (Pérez, 2019).

El modo de reproducción de C. vulgaris es asexual (Carmona, Hernández y Ramírez 2004). Para que este se lleve a cabo, es necesaria la intervención del carbono que captura durante la fotosíntesis, además de agua, luz y pequeñas cantidades de minerales (Niela y Muñoz, 2019).

Taxonomía de Chlorella vulgaris

Este organismo pertenece al reino protoctista y es clasificada bajo la siguiente taxonomía:

Reino: Protoctista

División: Chlorophyta

Clase: Chlorophyceae

Orden: Chlorococcales

Familia: Oocystaceae

Género: Chlorella

Especie: vulgaris

Se destaca que C. vulgaris ha existido desde hace al menos 540 millones de años.

C. vulgaris en el campo de la biotecnología

Las algas microscópicas han sido cultivadas para diferentes fines, tales como la Acuacultura, en el tratamiento de aguas residuales, la agricultura, la biomedicina y farmacología, en la alimentación humana y animal, así como en la industria bioquímica (Hernández & Labbé, 2014). Unas pruebas iniciales que se llevaron a cabo en el Instituto de búsqueda Stanford en el año de 2010, demuestran que si esta alga se cultiva en lugares específicos es posible convertir un 20% de energía solar en biomasa que al secarse contenga 50% de proteína (Onofre, 2020).

Este organismo ha capturado la atención de los biotecnólogos al obtener una importante fuente de biomasa para la producción de metabolitos de interés químico industrial tal como la producción de biodiesel de segunda generación; sin embargo, el manejo de cultivos a gran escala sigue siendo un proceso que necesita economizarse, a partir de alternativas viables (Francisco y Nava, 2014).

Producción de Biomasa a partir de C. vulgaris

La biomasa puede ser definida como responsable de formar a un organismo, una población e incluso un ecosistema, por lo que, se mantiene constante. El producto de la energía acumulada obtenida por medio de un proceso anabólico permite obtener moléculas de un importante valor en diferentes sectores, de ahí que se pueden adquirir productos cuyo proceso puede ser natural (producido por sí mismo), residual (proveniente de actividades agrícolas y ganaderas) o bien, a través de cultivos energéticos (Francisco y Nava, 2014).

Un aspecto interesante a resaltar de C. vulgaris es que su velocidad de crecimiento es mayor a la de una planta terrestre debido a su tamaño microscópico, por lo que es posible obtener mayores rendimientos anuales de biomasa, cuyo principal objetivo es proveer una fuente ilimitada del producto, la cual puede influir en la transformación de la industria de combustibles fósiles, basándose en fuentes de energía renovables.

Dado el potencial de C. vulgaris en la industria, ha sido posible su aprovechamiento en Japón y Taiwán, dos naciones que se han dedicado específicamente a la obtención de biomasa para su uso como suplemento dietético.

Aplicación de la biomasa producida por C. vulgaris

La biomasa que genera C. vulgaris proporciona un beneficio primordial como sustituyente de los residuos tóxicos por energía natural y renovable. Sus principales aplicaciones se pueden observar en los biocombustibles, la generación de etanol y biodiesel; en la producción eléctrica, puede ser aprovechada en su producción a través de métodos termoquímicos y bioquímicos; y en el gas combustible, transformando combustibles sólidos en una mezcla de gases combustibles conocida como gas de síntesis (González, Barajas y Ardila-Álvarez, A. M, 2017).

Proceso metabólico implicado en la producción de biomasa de C. vulgaris

Los beneficios de los cultivos de microalgas derivan precisamente del proceso metabólico fotosintético, lo que implica obviamente una fuente de energía solar para la conservación de la misma alga y la producción de materia orgánica. Su composición bioquímica puede modificarse fácilmente variando las condiciones ambientales del mismo y la composición del medio (Gómez y Liliana, 2007).

Es importante destacar que, bajo ciertos parámetros, muchas especies de microalgas pueden acumular altas concentraciones de compuestos tales como proteínas, lípidos, almidón, glicerol, pigmentos naturales o biopolímeros (Castells y Cadavid, 2005).

La biomasa de las microalgas contiene tres componentes principales: las proteínas, cuyo porcentaje sobre el peso seco puede variar del 46 al 63%; los carbohidratos, con porcentajes generalmente entre el 10 al 17%; y los lípidos con porcentajes que varían desde el 4 y hasta el 61% (González, Barajas y Ardila-Álvarez, A. M, 2017).

Condiciones para el cultivo de C. vulgaris

Esta especie es fácilmente adaptable a diferentes condiciones de cultivo y sustratos, característica deseable para cultivos a gran escala, además de que presenta un corto ciclo de crecimiento, disminuyendo los riesgos de contaminación con especies no deseadas.

Respecto al pH del cultivo, este puede ser influenciado por varios factores como la productividad algal, la respiración, la alcalinidad y composición iónica del medio de cultivo, la actividad microbiana autotrófica y heterotrófica y la eficiencia del sistema de adición de CO2. Cada especie necesita un rango determinado de pH que permita un crecimiento óptimo, siendo pH 8 el más indicado para especies dulceacuícolas.

En cuanto al nitrógeno, este es el nutriente más importante para las microalgas (después del carbono) y se incorpora como nitrato o como amonio. Típicamente, las microalgas tienen un contenido lipídico aproximadamente del 20%, pero cuando el nitrógeno se convierte en el factor limitante del crecimiento, la acumulación de los niveles de lípidos aumenta en más de 40%. De igual manera el fósforo es fundamental en muchos procesos celulares, tales como la formación de ácidos nucleicos y transferencia de energía (González, 2019).

Las microalgas en un cultivo para fitorremediación deben cumplir con 3 condiciones para su optima producción: alta tasa de crecimiento; alta tolerancia a la variación estacional y diurna si es un sistema abierto; y buena capacidad para formar agregados para una cosecha por simple gravedad. Se puede encontrar al cultivo con condiciones de fotoautotrofía con aireación, sin suministro extra de CO2, con un régimen de luz continua a una densidad de flujo fotónico (DFF) de 3 000 lux (58,59 µE m-2s-1) utilizando lámparas fluorescentes de 40W (Hernández & Labbé, 2014).

Para obtener el máximo provecho de los componentes que proveen, se pueden implementar dos formas de cultivo: el primero puede ser un sistema abierto tipo carrusel o en un sistema cerrado, denominado fotobiorreactor. El primer sistema supone ser más barato y fácil de operar, pero presenta la desventaja de una evaporación excesiva y facilidad de contaminación. El segundo sistema permite una alta productividad con menor uso de agua y, por ende, menos contaminación, pero resultan más costosos y en ellos se da una mayor acumulación de O2 (Alarcón, 2009).

Objetivo

Generales

– Emplear programas de Software libre que permitan diseñar y construir un sistema de cultivo eficiente, de fácil mantenimiento y de bajo costo para C. vulgaris.

– Con base en el sistema de cultivo construido se busca generar a futuro, biomasa en un volumen determinado, bajo condiciones ambientales óptimas y con los requerimientos nutricionales esenciales, esto se conseguirá con base en la eficiencia que tenga el sistema bajo parámetros definidos.

Particulares

– Diseñar y construir el sistema de cultivo empleando las aplicaciones de FreeCad, Ultimate Cura y Arduinio.

– Estandarizar los tiempos de homogenizado del cultivo y de inyección de dióxido de carbono (CO2) al sistema construido.

Justificación

Dadas las condiciones actuales en las cuales se vive una crisis ambiental y energética mundial, se requiere de propuestas inmediatas y viables que resuelvan de manera sustentable las problemáticas antes mencionadas.

C. vulgaris es una especie que cuenta con los atributos de alta capacidad fotosintética y, por ende, de una captura efectiva de grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2), lo que se traduce en una alta producción de oxígeno y de biomasa, misma que cuenta con propiedades nutrimentales robustas y, que, además, puede aplicarse en diversos sectores.

Uno de los puntos que son el referente en el mantenimiento de esta alga es precisamente la propuesta de su mantenimiento. Se sabe que existen sistemas que pueden ser ciertamente eficientes, sin embargo, el riesgo de contaminación es alto; en contraste, existen sistemas que son altamente eficientes por el bajo riesgo de contaminación, sin embargo, requieren de una fuerte inversión que puede entorpecer severamente su mantenimiento. Es precisamente por esto que, se pretende construir un sistema eficiente, compacto, intuitivo y de bajo costo que permita sostener un volumen de cultivo del cual, se pueda obtener un rendimiento constante de biomasa para su uso posterior, al mismo tiempo de que se producirían importantes volúmenes de oxígeno en un proceso de purificación del aire.

Hipótesis

Con base en el uso de aplicaciones de software libre se espera poder obtener un prototipo funcional, autosustentable, eficiente (con bajo riesgo de contaminación) y versátil que permita la automatización del biorreactor a pequeña escala, tomando en cuenta que este debe de cumplir con la reacción química requerida para producir dióxido de carbono, mismo que será disuelto en el medio de cultivo para que este se reproduzca eficientemente con aras a obtener importantes cantidades de biomasa a futuro.

Método (materiales y procedimiento)

Modelado 3D del sistema de cultivo.

Se procedió a realizar el sistema de cultivo empleando la aplicación libre FreeCad, con la cual se fueron diseñando los elementos mecánicos tales como el panel de control y las tres bases que sostendrían a tres cilindros con las siguientes especificaciones: Cilindro A (Contenedor de Ácido acético), Cilindro B (Contenedor de Bicarbonato de sodio) y Cilindro C (Contenedor del medio de cultivo con C. vulgaris).

Impresión 3D del sistema de cultivo

Con la ayuda de la aplicación Ultimaker Cura se realizó la impresión del sistema diseñado a través de varias capas y, con ayuda de una impresora 3D de escritorio.

Panel de control

Con ayuda del programa Arduino se procedió a construir el panel de control para realizar las siguientes funciones: giro programado de las aspas para la homogenización del medio de cultivo, inyección de ácido acético al contenedor de bicarbonato de sodio para llevar a cabo la reacción entre ambos compuestos y generar como producto dióxido de carbono.

Sistema de cultivo

El armado del dispositivo consistió en la interconexión de tres botellas tipo cilindro con capacidad de 960 mililitros, las cuales cumplirían con una función particular dentro del sistema:

– Cilindro A: este contiene al ácido acético, mismo que, sería inyectado con ayuda de una bomba al Cilindro B a través de una manguera. La comunicación entre ambos cilindros fue sellando herméticamente para evitar la entrada o salida de gas durante el proceso.

– Cilindro B: este contiene al bicarbonato de sodio. La inyección generada desde el cilindro A provoca que el bicarbonato de sodio entre en reacción, desprendiendo en consecuencia dióxido de carbono, el cual, es disuelto directamente al medio de cultivo en el Cilindro C.

-Cilindro C: en la parte superior de este se le colocó un motor, el cual, dirige a las aspas que homogenizan el medio de cultivo en intervalos de tiempo configurados, ya sea de 1 a 15 minutos. Cabe destacar que el sistema de cultivo se mantiene funcional con ayuda de un Power Bank recargable.

Pruebas preoperativas

Se colocó en el Cilindro A, 100 ml de vinagre (CH₃-COOH), mientras que en el Cilindro B se colocaron 50 gr de bicarbonato de sodio (NaHCO3). Ambos reactivos se sometieron a una reacción química que se vería reflejada en el Cilindro C donde se adiciono en primera instancia, agua destilada en movimiento con el motor. De esta manera se evaluaría si la reacción química realmente permitiría la generación de CO2 suficiente para abastecer al medio de cultivo. Cabe resaltar que la adición del ácido acético fue medida en intervalos de tiempo de 500 ms, 1,000 ms, 1,500 ms, 2,000 ms, 2,500 ms, 3,000 ms, 3,500 ms, 4,000 ms, 4,500 ms y 5,000 ms.

Respecto a los intervalos de tiempo, el medio en el Cilindro C fue sometido a homogenización en intervalos de 5, 10 y 15 minutos, esto con la intención de evaluar la condición optima en la cual el alga pudiera estar en constante flujo sin llegar a sedimentarse.

Video: MS – MA – 41. Prototipo 3D para la obtención de biomasa a partir de C. vulgaris cuya liga es: https://youtu.be/c2-e2-JyMvE 

Galería Método

Resultados

Sistema de cultivo para C. vulgaris

El sistema construido está diseñado para soportar un volumen óptimo de 960 ml de C. vulgaris en una proporción de 720 ml de agua y 240 ml del cultivo en constante homogenización, además permite la entrada de dióxido de carbono procedente de la reacción entre el ácido acético y el bicarbonato de sodio de los Cilindros A y B respectivamente, esto, evidentemente, permite que se reduzca considerablemente el riesgo de una posible contaminación al efectuarse su función dentro de un sistema cerrado pero, que a su vez, interaccione con la luz solar de forma óptima y libere el oxígeno resultante (Fig 1).

La versatilidad del dispositivo permite un intuitivo manejo ya que la configuración del panel de control permite que se puedan realizar los ajustes en cuanto intervalo de homogenización y bombeo de ácido acético refiere (Figs. 2 y 3).

Bombeo de ácido acético

Respecto al bombeo del ácido acético se estimó la cantidad de volumen que puede inyectar desde el Cilindro A al B (Tabla 1).

Tabla 1. Volumen de adición de ácido acético en diferentes tiempos

Tiempo de adición en segundos

Volumen en ml

0.5

4.8

1.0

14.4

1.5

23.4

2.0

31.8

2.5

40.2

3.0

48

3.5

57

4.0

65.4

4.5

74

5.0

84.4

Eficiencia del sistema

El sistema mostró una eficiencia continua de 50 horas con una programación de homogenización en intervalos de 10 minutos, lo que arrojó un total de 300 ciclos de homogenizado. La recarga del Power Bank se dio en un lapso de 1 hora y treinta minutos para la siguiente ronda (Fig. 4).

Galería Resultados

Discusión

El primer paso requerido para obtener un producto bajo condiciones controladas y con un mínimo riesgo de contaminación es el de construir un biorreactor con una capacidad pequeña, pero, funcional y eficiente. Considerando que, existen prototipos económicos que son vulnerables a una contaminación inminente, pero también aquellos cuyo costo de armado es muy elevado pese a que su funcionalidad es óptima, se puede decir que el biorreactor automatizado podría marcar una diferencia notoria en cuanto a funcionalidad, eficiencia y costo se refiere, pues es necesario para poder obtener rendimientos considerables de biomasa que sean aprovechables para los propósitos energéticos que tenemos establecidos. Evidentemente nos permitirá conocer su alcance de producción y las cantidades exactas de reactivos que necesitaremos para realizar este proyecto a una mayor magnitud.

Cabe resaltar que en futuros ensayos se procederá a evaluar la eficiencia del sistema en cuanto a producción de biomasa se refiere, dado el volumen de cultivo que puede soportar.

Conclusiones

En este proyecto se pudo evaluar la efectividad y validez que tuvo el sistema que producirá la biomasa con el uso del ácido acético y bicarbonato de sodio. En esta primera etapa del proyecto fue sumamente esencial para que posteriormente no se presente ningún inconveniente con una falla en el proceso de generación de biomasa y que este se pueda realizar de manera eficiente. La cantidad de biomasa generada con el dispositivo irá relacionada con la funcionalidad de este y de su capacidad de producción, de tal manera que en la segunda etapa experimental se tendrán que establecer los parámetros nutricionales que nos permitirán obtener una eficiencia constante con la cantidad de reactivos suficiente, los parámetros a considerar para estandarizar la funcionalidad del biorreactor serían la cantidad de reactivos a emplear, el tiempo de homogeneización, el volumen inicial del alga y la duración ininterrumpida del dispositivo principalmente.

Bibliografía

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MS-MA-41 Prototipo 3D para la obtención de biomasa a apartir de C. vulgaris


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Problem approach

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Justification

Hypothesis

Method (materials and procedure)

Results

Discussion

Conclusions

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